Vino tinto

Una investigación realizada por un equipo del Centro de Neuromedicina Traslacional del Centro Médico de la Universidad de Rochester demostró que beber pequeñas cantidades de vino tinto por día puede combatir el alzhéimer y ayudar a «limpiar» el cerebro.

El estudio, publicado en Nature, revela que la ingesta de vino aumenta la presencia de un marcador molecular para la inflamación que regula el sistema glifático, fundamental en la movilización del líquido cefalorraquídeo por el cerebro para eliminar los desechos. Entre las proteínas que elimina este proceso están las asociadas con la aparición del alzhéimer. 

Aceite de coco

El aceite de coco es una fuente de energía para el cerebro. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el cerebro prefiere obtener energía de la glucosa y solo la obtendrá de las cetonas en las que se metaboliza el aceite de coco si no tiene otra opción, según explica Scientific American. 

Hierbas y especias

Algunas especias y hierbas pueden ayudar a mejorar el rendimiento del cerebro y a conservar la memoria. Curiosamente, en el caso de las hierbas de menta, lo más efectivo podría ser su olor y no su ingesta, según un estudio. La investigación revela que oler la hierba mejora la concentración y otro que destaca sus efectos positivos sobre la memoria. 

Cúrcuma

La cúrcuma es un ingrediente presente en muchos platos de la gastronomía asiática y hay numerosos estudios sobre su impacto en la salud. 

Los componentes de la cúrcuma han sido relacionados con una mayor protección del cerebro frente a enfermedades neurodegenerativas y cada vez se explora más su uso terapéutico. 

Café

El café es un antioxidante y hay estudios que aseguran que reduce los síntomas del párkinson.

Esta investigación de 2016 también asegura que la bebida protege contra el deterioro de las habilidades cognitivas y mejora el rendimiento del cerebro. 

Chocolate negro

El chocolate negro podría favorecer la circulación en el cerebro. Además, este estudio de 2018 concluye que el chocolate negro mejora la neuroplasticidad, lo que es beneficioso para la salud mental y cerebral. 

Té verde

El consumo del té verde ha sido relacionado con una disminución del declive del rendimiento cognitivo que se produce al envejecer. Una revisión de 21 estudios concluye que la bebida tiene efectos positivos en las funciones cerebrales, la atención y la memoria. 

Salmón

El salmón contiene ácidos omega 3, que son un componente esencial del cerebro

Huevos

Contiene nutrientes específicos para el cerebro. Por ejemplo, son una fuente de colina, que es un precursor de la acetilcolina. La acetilcolina es un neurotransmisor fundamental en los procesos de la memoria. 

Arroz integral

El consumo de arroz integral podría estar relacionado con una mejora de la función cognitiva. También elimina del cerebro las proteínas relacionadas con la aparición del alzheimer

Legumbres

Las legumbres tienen una enorme cantidad de vitaminas, fibra, hierro y potasio. 

Frutos secos

El consumo de frutos secos ha sido relacionado con un mejor rendimiento cognitivo en los adultos. 

Lino

Los componentes de las semillas del lino favorecen la producción de nuevas neuronas. 

Tomate

El tomate tiene beta caroteno y licopeno, que tienen antioxidante que protegen las neuronas. También parecen estar relacionados con la reducción del riesgo de sufrir depresión

Aguacate

El aguacate aumenta la perfusión y previene la muerte de células por hipoxia

Brócoli

La vitamina K y la colina que aporta el consumo de brócoli son cruciales para las función cognitiva y la memoria

Arándanos

Esta investigación sugiere que el consumo de arándanos no solo protege contra la pérdida de memoria, sino que podría incluso revertirla. 

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