Uno de los aromas más característicos de la Navidad, sin duda es el de pino. Si este año decidiste guardar tu árbol artificial, te pasamos 6 trucos efectivos para que tu pino natural no muera antes de Navidad.

Pasa el Día de Muertos y el aroma a Navidad comienza a inundar todos los espacios. Este año la celebración será muy diferente, pero eso no nos impide contagiarnos del espíritu navideño y decorar nuestra casa aunque sólo la veamos nosotros.

Como cada año aparece el dilema sobre cuándo es el mejor momento para poner nuestro árbol, algunos deciden aprovechar desde mediados de noviembre, otros principios de diciembre.

El problema llega cuando compras un pino natural y ya para la cena navideña luce algo seco y apagado, no muy atractivo para poner los regalos debajo.

Toma en cuenta el espacio

Antes de comprar un árbol de Navidad, natural o artificial, debes tomar en cuenta dónde lo pondrás, de esta forma evitarás que el árbol choque y, de ser natural, se lastime o pierda más follaje de lo necesario.

Aprende a elegir tu pino

Además de pensar en el tamaño correcto, para que tu árbol dure más, debe estar fresco. Para verificar que no esté muy “viejo”, una recomendación es levantar el árbol y volverlo a bajar, golpeando levemente o suelo, entre más hojas pierda, menos fresco estará.

Otra opción es jalar ligeramente una rama de la punta, no deben caer muchas agujas. Asimismo, es importante fijarse en su color y aroma. El tono de tu pino debe ser verde intenso, sin puntas marchitas o cafés; el aroma debe ser agradable e intenso.

Transpórtalo con cuidado

Muchos de los daños al árbol no ocurren durante su estancia en casa, sino al transportarlo, por eso es importante hacerlo con cuidado. Llevarlo al interior de tu coche puede ser una buena idea, siempre y cuando quepa, cuando no, quizá necesites llevarlo en el toldo.

Para evitar que pierda mucho follaje, lo ideal es envolverlo en una tela de algodón o sábana y atarlo, así prevendrás los daños.

Búscale un buen lugar en casa

Por mucho que queramos que “luzca”, evita ponerlo en la ventana si esto hará que los rayos del sol le peguen directo, pues será más propenso a resecarse. También aléjalo de los calefactores, chimeneas o similares.

Busca un buen soporte para tu árbol natural, donde puedas vertir agua para que se hidrate e intenta rellenarlo diario. Un tip es que, antes de meterlo a su soporte, hagas un ligero corte en el tronco, sólo de un par de centímetros para que absorba mejor el agua.

Truco avalado por la ciencia

De acuerdo a un estudio publicado en el Australian Journal of Botany, un buen método para ayudar a mantener fresco tu árbol por más tiempo y prevenir su deshidratación, es rociarle spray para el cabello.

Así como lo lees, este producto bloquea las estomas o pequeños orificios respiratorios de las agujas. Al hacerlo, los científicos encontraron que un mes después de aplicarlo, las puntas del árbol mantenían un aspecto fresco.

Elige una opción ecológica

En los últimos años se ha vuelto popular la venta de pinos navideños en maceta, lo cual permite que, una vez pasada la temporada, los árboles se pueden volver a trasplantar.

En México existen diferentes viveros y parques ecológicos que ofrecen esta opción, con la posibilidad de que posteriormente te lo quedes o lo devuelvas para que ellos lo trasplanten en la zona ecológica.

Si eliges esta opción, es importante que riegues el árbol tanto como sea necesario para evitar que la tierra se seque. Pregunta al sitio donde lo compres por otras medidas que puedes seguir, como las luces que debes utilizar para evitar que se sequen las ramas.

¿Es malo comprar un pino natural?

Existe la idea de que es poco ecológico y dañino para el medio ambiente comprar un pino natural, sin embargo, esto no es del todo cierto, incluso, podría resultar más dañino un árbol artificial.

No podemos negar que hay una creencia muy difundida de que los pinos naturales son malos y provocan la deforestación de los bosques, algo que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, desmiente.

Según la secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural:

El cultivo de estos árboles para su venta, lejos de ser malo es beneficioso. Por un lado, permite proporcionar sitios de percha, anidación y alimentación tanto para aves como para otros animales, así como crear microclimas para el crecimiento y reproducción de hierbas y arbustos.

De igual modo, al comprar un árbol producido a nivel nacional, se fomenta el bienestar y desarrollo económico de las comunidades, se generan empleos y evitamos la extracción clandestina de pequeños árboles de bosques naturales.

Finalmente, encargados de sitios donde se cultivan estos árboles, afirman que al cortar el árbol, el tronco sigue vivo y puede volver a crecer un ejemplar. De hecho, después de la cosecha, se reforestan las áreas para que entre 3 y 8 años después haya nuevos ejemplares.

En contraste, muchos pinos artificiales están hechos con materiales no reciclables, además de ser importados, por lo que para que llegue a ti se generará más contaminación.

Sin embargo no necesariamente son malos, para reducir su impacto, lo mejor es elegir productos locales, así como reutilizarlo al menos una década, no sólo para que sea un ahorro para tu bolsillo, también para el planeta.

Ahora ya sabes cómo lograr que tu pino natural dure más tiempo y aprovechar tu inversión. Eso sí, si eliges un árbol que no venga en maceta o no pueda trasplantarse, evita dejarlo tirado o llevarlo simplemente a la basura, únete a las campañas de recolección para que ese pino sea aprovechado al 100%.

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