Con los anuncios de las vacunas de Pfizer y Moderna, la vacuna está cada vez más cerca de llegar y, con ella, la vieja normalidad con la que vivíamos antes de marzo. Además de estas vacunas, que se espera que lleguen a España en enero del próximo año, otras muchas siguen sus estudios y sus pruebas clínicas en voluntarios alrededor de todo el mundo.

Es el caso del tratamiento de anticuerpos de AstraZeneca que se probará en Reino Unido en mil voluntarios. Esta vacuna cuenta con un potencial muy rápido de proteger a las personas antes el virus y que dura entre seis meses y un año. Y es que para muchos, recibir estas dosis ya no es una opción, si no que son su única vía para ayudar a su sistema inmunológico ya debilitado -en casos de personas enfermas o mayores-.

Karen Simeson ha sido una de las primeras en recibir la vacuna en el Reino Unido. Esta enfermera buscará volver a la vida normal que conocimos antes de la pandemia, además de ayudar en los estudios de esta vacuna, con la que también se pretende proteger a los sanitarios que luchan en primera línea de batalla contra el coronavirus. «Profesionalmente, he visto el impacto que la COVID ha tenido en la gente al trabajar en la UCI. Ha sido devastador para los pacientes y sus familiares», dice Karen.

«No podemos confiar en un solo tratamiento»

«Para mí, esto es algo personal. Extraño ver a mis amigos, abrazar a mis hijas. Recuperar la normalidad para mí y mis hijos es muy importante”, añade la enfermera, quien no ha podido ver a sus padres desde el pasado mes de marzo. «Este tratamiento nos da algo de esperanza. Quiero eso para todos”, añade, indicando al medio lo feliz que estaba por ser la primera persona en recibir la vacuna, pese a tener que estar monitorizadla por un paramédico en el momento de la inyección.

Incluso espera que la vacuna sea efectiva para el personal sanitario en los próximos meses: «Veo lo duro que es, mis compañeros están trabajando en primera línea. No podemos salir a reírnos, no hay descanso para nosotros. Todos queremos recuperar esa normalidad desesperadamente y espero que esto pueda ofrecer eso. Esto es enormemente importante porque sabemos que vamos a necesitar más de una cosa para salvarnos”.

«Siendo realistas, el número de personas que van a necesitar vacunas, o lo que he recibido, es enorme. No podemos confiar en un solo tratamiento. Con muchas versiones diferentes espero que podamos extenderlo más rápido y más amplio para proteger a todo el mundo”, añade Karena. Ahora, un amigo de la enfermera será el siguiente en recibir la vacuna, otro sanitario de Yorkshire.

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